COP 21 ¿hacia un acuerdo vinculante o hacia una continuación del Protocolo de Kioto?

Escrito por: Lic. Esteban Acevedo

Entre un ambiente político y social complicado llega la COP 21, del 30 de noviembre al 11 de diciembre los líderes mundiales llegaran a una ciudad amurallada y mermada por una situación ajena a la agenda climática y que esta vez, a diferencia de otras, estará ausente de manifestaciones.

La premisa está dada, crear un acuerdo universal en el que el protocolo de Kioto evolucione a un plan más ambicioso en 2020. Bajo el “llamado de Lima a la acción climática” se intentará alcanzar un acuerdo que lleve a un convenio universal vinculante.

Así como lo afirmó la Secretaria Ejecutiva de la Convención de la ONU sobre cambio Climático Christiana Figueres en una entrevista en Bruselas el 2 de noviembre, “resolver una tarea de esta magnitud no se puede hacer en una sola conferencia”, es un proceso, pero la pauta y el primer paso serán dados en este marco.[1]

El protocolo de Kioto lleva tiempo rebasado por diversas razones políticas, económicas y de voluntad que no han dejado que el compromiso alcance las metas establecidas y que a pesar de su aplazamiento de 5 años en Doha 2012, no logra ser lo que se tenía en mente.

Es sencillo pensar en un acuerdo internacional jurídicamente vinculante que sea aceptado por todos los países, llevarlo a la práctica y alcanzar un consenso es otra historia, pero sería importante vislumbrar cuales serían los principales obstáculos.

George Bush en 2001, guste o no, lo dejó claro, el que no sea universal y las restricciones sean distintas para cada país representa una desventaja comercial. Es evidente que el compromiso climático está directamente condicionado por lo económico en un modelo de desarrollo basado en combustibles fósiles.[2]

Costos de la tecnología, utilización de energías alternativas, precios del carbono y falta de subsidios son algunas de las dificultades que se presentan por otro lado para los países en vías de desarrollo y genera que no se vuelva en un tema de prioridad en su agenda.

Como un tercer punto en estas barreras que se autoconstruyen en las negociaciones, están las limitaciones que de por si siembra el derecho internacional para obligar jurídicamente a los países en un compromiso de estas magnitudes. Es vital establecer mecanismos sustitutivos que burlen o acompañen a estos obstáculos.

Por otro lado, por primera vez la democracia en este proceso de negociación se vuelve en un elemento incomodo, entre los miembros o “partes” debe existir consenso o unanimidad, 196 países con derecho a veto en acuerdo total sobre un tema controversial es un sueño un tanto lejano.

¿Entonces cual es la solución? ¿De qué sirve que los líderes climáticos se encierren a discutir esto por 12 días? ¿Qué camino se puede emprender hacia un acuerdo vinculante que logre que el mundo no pase los 2° de temperatura? ¿Es posible encontrar solución a este problema o es un proceso inevitable?

Primero que nada es importante cambiar el sistema de votación, pero no quitando el carácter democrático, todos tienen derecho a valer su postura, pero si hacer áreas de votación, es decir; según la importancia del acuerdo asignar un mecanismo de votación.

En otras palabras, el sistema de votación en relación al porcentaje de reducción de emisión de gases anuales o a los costos de las multas de incumplimiento, debe de ser diferente a discusiones con un rango de controversia menor, ordenar las discusiones por rango de dificultad adecuando el tipo de mayoría es un ejemplo de lo anterior.

Al lograr que los puntos más importantes de la agenda puedan decidirse con otro porcentaje bloqueas a las abstenciones de las grandes potencias, al mismo tiempo generas que este esquema se replique en aspectos menos importantes para que haya una adecuación razonable en relación al nivel de contaminación y de potencial económico.

Así mismo un camino interesante es establecer acuerdos de cooperación multilateral de manera regional en el que se establezcan sanciones mucho más rigurosas para los países que no cumplan las restricciones establecidas.

La industria y las empresas, piedra medular de esta dinámica, son actores a los que se les necesita involucrar más y sancionar no solo de manera económica sino desde aspectos más contundentes como la imagen, la apertura y sus posibilidades de exportación.

Las propuestas pueden continuar y las buenas prácticas seguirán presentándose en distintos países, la cuestión es darles continuidad, socializarlas, hacerlas universales y generar incentivos para su extensión.

“Ahora contamos con un compromiso de que pronto podremos hablar de acciones universales”, estas fueron las palabras del director ejecutivo del PNUMA[3] a unos días de la COP21 al contar con la promesa de 150 países, cuestión que se reconoce como un avance histórico.[4]

La dificultad no radica en un compromiso, radica en el sistema de organización, en el esquema comercial actual, en las formas de producción, en los objetivos económicos y en las formas en las que se establecen este tipo de reuniones.

Estas reuniones se han convertido en una mesa de negociación en la que los países abogan para que las multas y las restricciones no limiten su desarrollo, un cabildeo que busca alcanzar un consenso costeable para la industria y que no afecte sus intereses.

El sistema económico actual lo exige a gritos, los incentivos están presentes cada segundo y la estructura comercial está sostenida por sus columnas, por lo que pensar en un cambio radical con alcances distintos es muy complicado.

La presión mediática y la conciencia de algunos personajes clave podrán representar un impulso significativo para alcanzar un acuerdo mucho más ambicioso de cara a una renovación de acuerdo, pero desde lo que se puede observar la vinculación jurídica es un ente extraño que difícilmente será invitado.

Bibliografía Referenciada

BBC News. BBCMundo.com. Febrero de 2005. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2005/kioto/newsid_4234000/4234085.stm (último acceso: Noviembre de 2015).

ONU. UN.org. Noviembre de 2015. http://www.un.org/climatechange/es/blog/2015/11/lograr-un-acuerdo-en-paris-sera-determinante-para-reducir-los-efectos-del-cambio-climatico-segun-pnuma/ (último acceso: 2015).

Valero, Carmen. El Mundo . 19 de Noviembre de 2015. http://www.elmundo.es/ciencia/2015/11/18/564cc48122601d71638b458a.html.

Bibliografía Consultada

ONU. Framework Convetion on Climate Change . 2015. http://newsroom.unfccc.int/es/paris/

UNEP. Cop21 Paris . 2015. http://www.cop21paris.org/

United Nations Conference on Climate Change . 2015. http://www.cop21.gouv.fr/en/

 

[1] Valero, Carmen. El Mundo . 19 de Noviembre de 2015. http://www.elmundo.es/ciencia/2015/11/18/564cc48122601d71638b458a.html.

[2] BBC News. BBCMundo.com. Febrero de 2005. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2005/kioto/newsid_4234000/4234085.stm (último acceso: Noviembre de 2015).

[3] Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

[4] ONU. UN.org. Noviembre de 2015. http://www.un.org/climatechange/es/blog/2015/11/lograr-un-acuerdo-en-paris-sera-determinante-para-reducir-los-efectos-del-cambio-climatico-segun-pnuma/ (último acceso: 2015).

 

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