Estrategias para la adaptación ante el Cambio Climático Global

María Guadalupe Zepeda López

Combatir al Cambio Climático Global desde el campo, resulta ser una estrategia viable, para fortalecer la capacidad de resiliencia del planeta, en función del desarrollo de proyectos de adaptación ante la diversidad de fenómenos provocados por sus impactos.

Se encuentra cada vez más cercana la fecha en que se reunirán en Perú grandes personalidades, cuya capacidad de análisis y toma de decisiones a nivel mundial es imperante y cada vez más indispensable, debido a los imparables efectos adversos del cambio climático; como alteraciones del macro y microclima de comunidades vulnerables y no vulnerables, sequias, inundaciones, enfermedades sorpresivas, por mencionar algunas.

En este contexto, al ser sede de la Conferencia de Partes 20 (COP20) un país de América Latina potencialmente vulnerable, resulta una gran oportunidad para adquirir una visión alterna y con ello tomar decisiones que permitan ampliar la gama de proyectos aplicables a nivel mundial; sobre todo porque una gran diversidad de servicios ambientales y recursos naturales coexisten en el continente Americano.

De manera especial entre las temáticas prioritarias de la COP 20 se encuentra el desarrollo de proyectos de adaptación ante el cambio climático, para determinar e incrementar la capacidad de resiliencia de las localidades urbanas y rurales, detonando en estas últimas, al ser ahí donde se podría optimizar y dar lo mejor de las tierras agrícolas, que dan pauta a la producción de alimentos, tendentes a la creación de Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), definidos por la FAO en 2002 como “Sistemas destacables de uso de la tierra y paisajes, ricos en diversidad biológica, de importancia mundial, que evolucionan a partir de la coadaptación de una comunidad con su ambiente y sus necesidades y aspiraciones, para un desarrollo sostenible”.

Asociado a ello, según investigaciones actividades como la conservación de la diversidad alimentaria, conservación del suelo, la reforestación y la integración de sistemas productivos de árboles, ganado y alimento para estos, pueden favorecer en gran medida a la adaptación ante el Cambio Climático Global, sobre todo en comunidades marginadas.

Como ejemplo de SIPAM en México tenemos a las Chinampas (casi extintas) que son sistemas de poli-cultivos sobre camellones elevados en los pantanos, las cuales se utilizan para la acuicultura y para alejar a las plagas y el ganado, entre otros servicios, su uso permite que el agua que fluye en sus canales se caliente a tal grado que las heladas quedan mitigadas, por lo cual este sistema puede proveer diversidad de productos alimenticios terrestres y acuáticos suficientes durante todo el año.

Otro SIPAM destacable en nuestro país es el sistema solar-milpa, el cual asegura grandes cantidades de producción anual de maíz a nivel local, nacional e internacional al ser el principal centro de reserva de genes de este cereal. Cabe señalar, que el término solar viene de la pequeña superficie en que se puede cultivar preservando la capacidad de producción alimentaria familiar y de mercado.

Ambos sistemas de cultivo resultan ser actividades sostenibles que equilibran al sistema en el cual los seres humanos nos involucramos día a día, ya que garantizan la seguridad alimentaria (beneficios sociales-medioambientales), combate de la pobreza (beneficios sociales-económicos) y sobre todo coadyuvan con la reducción y/o mitigación de impactos adversos relacionados con el clima (beneficios sociales-medioambientales-económicos).

Como se observa México no tiene desconocimiento de proyectos en materia de adaptación al cambio climático global, sin embargo a los pobladores de localidades de aprovechamiento productivo les resulta más cómodo el seguir con los usos y costumbres de cultivo tradicionales, con los cuales se han habituado.

No obstante, al alzar la voz en la COP 20 respecto de la importancia que tiene la preservación alimentaria, se tiene la esperanza que se cambien paradigmas tradicionales, por medio de la capacitación, asesoría, seguimiento y supervisión por parte de especialistas en SIPAM, para optimizar las actividades agrícolas, encausando a esta actividad hacia el desarrollo sostenible esperado y alargando de modo paralelo los efectos notables del Cambio Climático.

Referencias Bibliográficas.

ONU.2014. Seguridad Alimentaria y Cambio Climático. Perú. Boletín informativo 7ma Edición.

Koohafkan, P.2011. Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial. Un Legado para el Futuro. Roma (Italia). Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Kennedy, G., Ballart, T., y Dop, M.c. 2013. Guía para medir la diversidad alimentaria a nivel individual y del hogar. Roma (Italia). Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

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