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La ONU ayuda a proporcionar energía limpia a los refugiados

Las Naciones Unidas, junto con organizaciones asociadas y Gobiernos, están ayudando a los refugiados a usar energía limpia para cocinar, alumbrarse y comunicarse, al proporcionar fondos para esas instalaciones en los campamentos de refugiados.

La implementación de cocinas que no dependan de la energía sucia es un componente esencial para alcanzar los objetivos de emisiones en todo el mundo, además de ser una medida importante para proteger la salud de los refugiados. Por otro lado, las estufas limpias evitan la deforestación que se produce cuando los refugiados recogen leña. Y la energía limpia, especialmente la solar, es más barata de usar que los combustibles fósiles.

“Los proveedores de energía no tienden a pensar en los refugiados como potenciales consumidores de energía, pero las oportunidades para establecer una relación con ellos son enormes”, aseguró Mattia Vianello, uno de los autores de ‘Precios, productos y prioridades: satisfacer las necesidades energéticas de los refugiados en Burkina Faso y Kenia’, una encuesta reciente de la iniciativa Moving Energy Initiative (MEI), que se centró en los beneficios de la energía limpia para los refugiados.

El Programa de acceso seguro a los combustibles y la energía (SAFE) de la ONU, lanzado en 2014, ofrece combustibles sostenibles y soluciones de cocina eficientes para los campamentos de refugiados y las comunidades empobrecidas de todo el mundo.

Solo en los primeros dos años, el programa proporcionó a unos 175 000 refugiados en 10 países 150 000 linternas accionadas con energía solar, e instaló 2 000 farolas que funcionaban con energía solar en hogares y áreas comunales.

Según el informe de MEI, un número significativo de refugiados preferirían tecnologías energéticas más limpias y eficientes, pero muchos carecen de los recursos financieros necesarios.

La ONU trabaja con el sector privado para construir un campamento equipado con energía solar

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) está ayudando a mejorar la calidad de vida de los refugiados y, además, contribuyen a reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Gracias a asociaciones con el sector privado, las personas desplazadas tienen acceso a energía limpia que, además, ahorra dinero, dado el costo de la tecnología solar. El año pasado, ACNUR y la Fundación IKEA se asociaron para lanzar el primer campamento de refugiados con energía solar en Jordania.

La planta de 2 megavatios producirá 3,6 millones de kilovatios/hora por año, lo que ahorrará 2 370 toneladas de emisiones de CO2, el equivalente al carbono secuestrado por 65 568 plántulas de árboles cultivadas durante 10 años.

La primera granja solar del mundo en un campamento de refugiados señala un cambio de paradigma en la forma en que el sector humanitario apoya a las poblaciones desplazadas. “ACNUR ahorrará en Jordania millones de dólares, al tiempo que reducirá las emisiones de carbono y mejorará las condiciones de vida de algunos de los niños y familias más vulnerables del mundo”, dice Per Heggenes, director ejecutivo de la Fundación IKEA.

Lea aquí el informe completo de la iniciativa MEI.

Information taken from: https://cop23.unfccc.int/es/news/la-onu-ayuda-a-proporcionar-energia-limpia-a-los-refugiados

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