Ecce homo (The undervalued virtue of empathy)

Por Joel Zamora

Partimos todos de la misma blanca semilla.

Torreblanca. Culpables e inocentes.

Empatía*: Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. (RAE)

Cuatro décadas atrás, Jorge Ibargüengoitia, en sus Instrucciones para vivir en México valientemente daba testimonio de la ácida empatía mexicana manifestada en el mágico potencial del claxon y los trastornos espirituales quienes, convencidos de la omnipotencia de dicho artefacto, no se despegan de él. Entre varios ejemplos, hace referencia a ese pintoresco personaje cotidiano que cree que a fuerza de tocar el claxon va a lograr poner en marcha el automóvil descompuesto que está parado frente al suyo. (1)

Todos hemos experimentado la compleja empatía de nuestra sociedad, en ocasiones ausente y en otras, conmovedora hasta la médula. Pienso en los conductores que, perfectamente conscientes de que el peatón es primero, aceleran en el momento justo en que este comienza a cruzar la calle. O en aquellos que estando a punto de salir del automóvil, no piensan en los ciclistas o transeúntes que pudieran estrellarse al abrir la puerta. Por otro lado, feliz pienso en el adulto mayor y en la mujer  con bebé en brazos que al subir al vagón del metro reciben un gesto de atención de los pasajeros al cederles sus asientos. También, siempre recordaremos a los héroes con puño en alto, llamando al silencio para escuchar los murmullos de quienes bajo los escombros, esperaban a ser rescatados después de aquel fatídico diecinueve de septiembre de 2017. (2)

En 2014, Jeremy Rifkin, el sociólogo gurú de la disruptiva Tercera Revolución Industrial, mientras impartía conferencia en Lille, Francia, hablaba a los asistentes sobre la agonía del sistema económico imperante cuyos principios de falso crecimiento infinito y consumo voraz han guiado a la humanidad a comprometer su mundo y a la existencia misma. Confiado en que las crisis dan pie a la transformación de las condiciones existentes, Rifkin vislumbra una democratización, la promoción de una reorganización fundamental de las relaciones humanas, que repercutiría en todas las maneras de vivir de la sociedad dando lugar a una nueva cuya empatía conseguirá evitar el desmoronamiento de nuestra civilización. (3) Sería el momento del “Homo empathicus” para construir nuevos caminos. Según este sociólogo, la empatía es  “la aptitud a experimentar como propia la situación difícil del otro”, es una capacidad innata del hombre para sentirse en los zapatos del otro que le permitirá sentir el mal ajeno y así lograr formar comunidades solidarias construidas sobre acuerdos justos pues el individuo se reconocerá como igual frente a los demás.(4)

Un ambicioso estudio desarrollado durante casi ochenta años por la Universidad de Harvard y dirigido por el académico Robert Waldinger cuyos resultados fueron publicados el año pasado, ha demostrado que son los lazos fuertes y saludables entre los miembros de nuestra comunidad los que nos ayudan a vivir más y ser más felices. El estudio concluye que vivir relaciones sanas es una manera de manifestar nuestro amor propio, similar a seguir una buena alimentación o una adecuada actividad física,  pues garantiza la tranquilidad y confianza en nuestro entorno, que al final repercute positivamente en nuestra calidad de vida. (5)

En la vida cotidiana se nos presentan oportunidades para ser empáticos, pero ¿las aprovechamos favorablemente o simplemente seguimos pretendiendo ser ajenos a los demás? Dar los buenos días al señor del transporte público, agradecer al recibir el cambio de nuestra compra, regalar una sonrisa al vecino aún si no somos correspondidos. Las semillas no germinan instantáneamente.

Contrario al fatídico episodio del claxon de Ibargüengoitia, propongo un sencillo episodio de amable empatía y solidaridad mexicana en la gastronomía:

Para el mexicano difícilmente la comida estará mala o sabrá mal. Aquí dos ejemplos,

1.- Si la salsa pica mucho, fue porque quien la cocinó estaba de mal humor.

2.- Si los tamales salen aguados, a alguien se le antojaron.

*Real Academia Española de la Lengua (http://dle.rae.es/?id=EmzYXHW)

Dejar un comentario

nombre

correo electrónico (no publicado)

sitio web

Abrir chat
Contact us without obligation
Hi
How can we help you?
Powered by