La colaboración entre seis países del sur de Sudamérica fortalecerá la región ante el riesgo de sequías

En septiembre de 2008, Paraguay declaró el estado de emergencia por una sequía que provocó una grave crisis alimentaria y pérdidas de unos 950 millones de USD en el sector agropecuario. Diez años más tarde, en 2018, el país registró el abril más seco de los últimos 58 años.

Recientemente, Chile también ha sufrido la peor sequía desde que existen registros. Han sido casi diez años consecutivos con déficit de lluvias que han tenido consecuencias catastróficas para la agricultura. 

Según los expertos, la sequía es el desastre natural más dañino y, al mismo tiempo, el más difícil de gestionar. El contexto actual de cambio climático no hará más que empeorar los impactos y consecuencias de las sequías, que serán más frecuentes y severas. A menudo, estas consecuencias traspasan fronteras y es necesaria una acción regional para poder gestionar los riesgos.

La sequía tiene considerables impactos sociales, económicos y ambientales en el sur de América del Sur. La región depende de la lluvia para sostener la gran producción de cereales y plantas oleaginosas(como la soja, el maíz o el lino, por ejemplo), destinados en su mayoría a alimentar al mundo. De hecho,cinco de los diez principales productores mundiales de soja (Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay) están en esta región.

El sur de América del Sur depende también del agua para generar hidroelectricidad. Brasil y Paraguay son especialmente dependientes de esta fuente de energía. Si hubiera que reemplazarla, por ejemplo, con petróleo, los costos económicos y ambientales serían altísimos.

Es por ello por lo que el aumento de las sequías por el cambio climático puede causar en ambos sectores —agricultura y energía—pérdidas económicas multimillonarias e implicaría graves consecuencias para la sociedad. Ante esta situación, la prevención del riesgo por sequías es clave en la adaptación de la región al cambio climático.

El Servicio Meteorológico Nacional de la República Argentina (SMN), en representación del Centro Regional del Clima para el sur de América del Sur, ha puesto en marcha un plan para reducir el riesgo de desastres causados por sequías e inundaciones.

El proyecto, financiado por EUROCLIMA+ e implementado por la AECID y la AFD, se centra especialmente en la capacitación para prevenir, preparar, responder y restaurar los efectos de estos episodios climáticos extremos en el sur de América del Sur (Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, y una parte de Brasil).

El proyecto está liderado por la doctora Celeste Saulo, directora del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina y vicepresidenta 2ª de la Organización Meteorológica Mundial. La doctora Saulo ha explicado el proyecto a ONU Cambio Climático.

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