Una perspectiva desde África: ¿Por qué los países deben revisar sus planes climáticos para 2020?

La Semana del Clima de África, celebrada en marzo en Accra (Ghana), demostró el firme compromiso de la región de aplicar medidas climáticas ambiciosas para cumplir los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.  Con economías en rápido crecimiento y la ambición de convertirse en «una potencia mundial», como se señala en los Planes para África 2063 (enlace en inglés), la necesidad de hacer crecer las economías sostenibles al tiempo que se fortalece la resiliencia ante los efectos inevitables del cambio climático nunca ha sido tan pronunciada.

Este sentimiento se reflejó en el Diálogo Regional sobre las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC por sus siglas en inglés) -organizado como parte de la Semana del Clima de África- donde los participantes expresaron la necesidad de que los NDCs estén profundamente anclados en las prioridades de desarrollo africanas tales como la erradicación de la pobreza, la seguridad alimentaria y la adaptación a los impactos adversos del cambio climático. Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional son planes de acción climática nacionales en el marco del Acuerdo de París.

La Semana del Clima de África y el Diálogo Regional sobre las contribuciones determinadas a nivel nacional para África se celebraron en un momento vital del proceso internacional sobre el clima.  2020 es el primer año en el que los países deben presentar las contribuciones determinadas a nivel nacional nuevas o revisadas a la secretaría de la CMNUCC, a continuación de las contribuciones originales que emitieron en 2015.

La presentación de contribuciones determinadas a nivel nacional ofrece una buena oportunidad para que los países africanos integren mejor el cambio climático en la planificación nacional del desarrollo y lo conviertan en una prioridad colectiva para la región. El próximo año, los países ya pueden enviar sus estrategias de desarrollo a largo plazo, con las que se puede proporcionar un plan útil para alcanzar los hitos de una trayectoria de desarrollo resistente y de emisiones netas nulas para 2050.

Presentar nuevas contribuciones determinadas a nivel nacional en 2020 (o actualizarlas), no sólo servirá para adaptar mejor las prioridades climáticas y de desarrollo. He aquí otras cinco razones:

  • En primer lugar, la presentación de contribuciones determinadas a nivel nacional nuevas o actualizadas es una oportunidad para reflejar la realidad actual y los progresos sobre el terreno en los países.  En muchos países, las mejoras en las tecnologías, los datos, las políticas, las asociaciones y la participación de las partes interesadas desde 2015 han hecho avanzar rápidamente las medidas relativas al clima.  Además, muchos países han desarrollado planes u objetivos fuera del proceso climático en relación con la energía renovable, los contaminantes climáticos de vida corta, la deforestación o el transporte. Las contribuciones determinadas a nivel nacional de 2020 pueden articular estos impresionantes logros, así como los planes de los países, para seguir avanzando a partir de ellos. Por ejemplo, debido a los nuevos datos forestales disponibles y a un plan de contaminantes climáticos de vida corta desarrollado recientemente, Côte d’Ivoire planea incluir la silvicultura y los contaminantes climáticos de vida corta en sus próximas contribuciones determinadas a nivel nacional, lo que aumentará significativamente la ambición de estas.    
  • En segundo lugar, la preparación de contribuciones nuevas o actualizadas en 2020 ofrece la oportunidad de involucrar a un grupo más amplio de partes interesadas en el proceso de las contribuciones determinadas a nivel nacional, y de aumentar también la apropiación de los compromisos climáticos. Por ejemplo, los ministerios sectoriales, los actores locales/subnacionales y las partes interesadas que no son Partes pueden participar más plenamente en el proceso de desarrollo de las contribuciones determinadas a nivel nacional, asegurando que las políticas sectoriales, las iniciativas del sector privado y los esfuerzos locales se reflejen plenamente en los compromisos nacionales sobre el clima. Esto puede ser especialmente cierto en el caso de los países que se apresuraron a presentar contribuciones antes de la COP de París. Este compromiso más amplio también puede ayudar a aumentar la apropiación nacional de las contribuciones determinadas a nivel nacional entre los diversos grupos de interesados.
  • En tercer lugar, el Acuerdo de París, el Diálogo de Talanoa y el informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ponen de manifiesto la necesidad de aumentar la ambición a nivel mundial con el fin de alcanzar el objetivo a largo plazo del Acuerdo.  Las contribuciones determinadas a nivel nacional presentadas en  2020 tienen el potencial de poner colectivamente al mundo en una trayectoria más ambiciosa hacia este objetivo, y pueden guiarse por las estrategias a largo plazo de los países.  El Diálogo de Talanoa ha brindado la oportunidad de intercambiar experiencias y hacer un balance de la acción colectiva hacia el objetivo principal del Acuerdo de París, que también servirá de base para las contribuciones determinadas a nivel nacional de los países de 2020. 
  • En cuarto lugar, las contribuciones determinadas a nivel nacional de 2020 ofrecen una importante oportunidad para demostrar el liderazgo climático de los países en el escenario mundial.  Además de articular claramente la dirección de los países a nivel mundial en los próximos años, las contribuciones determinadas a nivel nacional de 2020 pueden proporcionar importantes señales a largo plazo a los asociados para el desarrollo y al sector privado. Esto puede servir para atraer el apoyo internacional en el contexto de la acción climática e informar las decisiones de inversión del sector privado.
  • Por último, las contribuciones determinadas a nivel nacional de 2020 serán un punto de partida clave para los procesos relativos al Acuerdo de París, que tienen por objeto hacer un seguimiento de los progresos e informar a los países sobre la actualización de sus objetivos climáticos a lo largo del tiempo (reflejados en las contribuciones determinadas a nivel nacional con una ambición cada vez mayor cada cinco años). El reciente paquete de medidas de Katowice sobre el clima (COP24), o «reglamento», proporciona más orientación sobre cómo poner en práctica el Acuerdo de París.  Esto incluye disposiciones para facilitar la claridad, la transparencia y la comprensión de las futuras contribuciones determinadas a nivel nacional, los componentes de adaptación y el marco de transparencia mejorado, en particular en lo que respecta al seguimiento de los progresos.

El Diálogo Regional sobre las contribuciones determinadas a nivel nacional para África fue organizado como parte de la Semana del Clima de África por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Banco Africano de Desarrollo, y atrajo a participantes de más de 45 países de todo el continente.  Si bien varios países africanos expresaron su intención de volver al comienzo y preparar nuevas contribuciones (o actualizarlas) para 2020, la Semana del Clima de África también subrayó la necesidad de aumentar las corrientes financieras hacia la región (enlace en inglés).  Esto será crucial para que las ambiciones climáticas puedan seguir el ritmo de los decididos esfuerzos de desarrollo de África.

Artículo escrito originalmente en inglés por Michael Comstock, PNUD, y Bernd Hackmann, ONU Cambio Climático

Información tomada de:

https://unfccc.int/es/news/una-perspectiva-desde-africa-por-que-los-paises-deben-revisar-sus-planes-climaticos-para-2020

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