La acción contra el cambio climático y el desarrollo sostenible son inseparables

El calentamiento actual del planeta impacta negativamente los ecosistemas, la salud humana y la economía de los países, haciendo más difícil la erradicación del hambre y la pobreza. El mundo precisa esforzarse colectivamente para limitar el alza de las temperaturas a 1, 5º C para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, advierte el presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático.

“El cambio climático es una amenaza multiplicadora. Amplifica las amenazas existentes, exacerba los problemaseconómicos, ambientales y sociales”, afirmó este martes el presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), durante la inauguración del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible.

Hoesung Lee aseveró que el cambio climático y el desarrollo sostenible son inseparables y centró su discurso en tres puntos de convergencia de ambos procesos.

El primero se refiere al impacto negativo que el calentamiento global tiene en la naturaleza y la humanidad y que dificulta el avance hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El segundo, dijo, es la ambiciosa meta del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura a menos de dos grados Celsius, idealmente a 1,5, ya que esto ayudará a alcanzar la mayoría de esos Objetivos.

El tercer punto versa sobre las nuevas oportunidades económicas, ambientales y sociales que resultan de las medidas audaces contra el cambio climático y que dependen de la cooperación internacional, la justicia social y la equidad para desarrollar estrategias de resiliencia.

Calentamiento y migración

Lee indicó que la temperatura global se ubica actualmente un grado Celsius por encima del nivel preindustrial, aunque el calentamiento no es uniforme y la mayor parte de las regiones terrestres están por encima de ese grado. Tal es el caso del Ártico, donde las temperaturas registran de dos a tres grados más altos.

Detalló que casi el 40% de la población mundial vive en áreas donde el calentamiento excede los 1,5 grados sobre los niveles preindustriales por lo menos una temporada del año y señaló que esto causa grandes trastornos en los medios de vida de la gente, especialmente en los países dependientes de la agricultura, donde ha aumentado la emigración. Según los datos del IPCC, por cada grado de aumento en la temperatura, la migración crece 1,9%, mientras que por cada milímetro adicional de precipitación los desplazamientos de población suben un 0,5%.

El calentamiento actual coloca en un alto riesgo los arrecifes de coral y la biodiversidad en general, además de afectar desproporcionadamente al Ártico, a las islas pequeñas, a las zonas secas y a los países menos desarrollados.

El incremento de las temperaturas tiene un efecto grave en los ecosistemas, la salud humana y la agricultura, lo que dificulta enormemente la erradicación del hambre y la pobreza planteada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El experto advirtió que si el calentamiento llegara o sobrepasara los 2º C no sólo no se eliminarían la pobreza y el hambre, sino que tampoco se reduciría la desigualdad, no todos tendrían acceso al agua potable y no se protegerían los ecosistemas.

Lo que se lograría

En cambio, limitando el alza de la temperatura a 1,5ºC habría 50% menos gente sin agua y 10 millones de personas menos estarían expuestas al aumento del nivel del mar.

Además, se reduciría a la mitad el impacto negativo en varias formas de vida animal y vegetal y se disminuiría en un tercio el riesgo de bajo rendimiento de las cosechas.

En general, limitar el calentamiento a la meta de 1,5ºC reduciría los riesgos para la diversidad biológica, la salud, los medios de vida, la seguridad alimentaria, la seguridad humana y el crecimiento económico.

Pero para ello el mundo precisa lograr la neutralidad del carbono a más tardar en 2050, recalcó Lee y añadió que esto es posible gracias al avance de la tecnología y las finanzas.

“Lo que hace falta es establecer condiciones de mercado donde los precios incluyan los costos sociales de las emisiones contaminantes de manera que las inversiones en energía eficiente y limpia y en opciones que no dejen huella de carbono sean rentables”, apuntó.

“La alternativa es obvia. Debemos enfocarnos en lograr un mundo que utilice energías y productos de consumo eficientes y que produzca alimentos de bajas emisiones. Esto hará más fácil limitar el calentamiento a 1,5ºC, lograr sinergias favorables y reducir lo que hay que dar a cambio para conseguir el desarrollo sostenible.”

Lee dijo que la más reciente evaluación del IPCC confirma la urgencia de la cooperación internacional para mejorar las capacidades nacionales y el acceso al financiamiento y la tecnología por parte de los países en desarrollo y las regiones vulnerables.

“Necesitamos esfuerzos colectivos a todos los niveles para limitar el calentamiento global a 1,5ºC, tomando en cuenta la igualdad y al eficiencia para fortalecer la respuesta global al cambio climático y alcanzar el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza. El resultado será una economía global más limpia, sostenible, productiva y fuerte”, concluyó el presidente del IPCC.

El Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible forma parte del programa del Segmento de Alto Nivel del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC).

El imperativo de la inclusión

El Secretario General de la ONU también participó en la inauguración de este Foro, en el que habló del “imperativo de la Inclusión” para lograr la Agenda 2030.

Según António Guterres, la evidencia es clara: el desarrollo no es sostenible si no es justo e incluye a todo el mundo. El aumento de la desigualdad en el mundo está obstaculizando el crecimiento a largo plazo.

“Junto con los impactos de la globalización y el rápido cambio tecnológico, vemos cómo la desigualdad aumenta la ansiedad económica, erosiona la confianza pública y socava la cohesión social, los derechos humanos, la paz y la prosperidad”, afirmó Guterres.

El titular de la ONU declaró que, cuatro años después de la adopción de la Agenda 2030, el panorama mundial es inquietante.

Información tomada de: https://news.un.org/es/story/2019/07/1459321

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